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Esta araña duerme colgada de cabeza y tiene un sueño parecido al REM

Una araña saltarina de Australia mueve los ojos y las patas mientras duerme y hasta repone el sueño perdido, como nosotros.

DescubrimientoPor Petijos
Araña saltarina Portia fimbriata de perfil sobre una hoja seca, con sus patas peludas
Foto: Donald Hobern / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

Seguro has visto a tu perro dormido moviendo las patitas y los ojos como si estuviera persiguiendo algo. Pues un equipo de científicos acaba de ver algo muy parecido en un animal que nunca imaginarías: una araña saltarina. La Portia fimbriata, del norte de Australia, no solo duerme de verdad; también tiene una fase con movimientos de ojos y espasmos que recuerda al sueño REM, el de los sueños vívidos en las personas.

¿Quién es esta araña?

De adulta mide más o menos lo que una moneda de un euro, es activa de día y tiene fama de lista. Se alimenta de otras arañas y una de sus mañas es tocar la telaraña de su presa imitando la vibración de un insecto atrapado, para que la dueña se acerque confiada.

Al caer la noche cambia por completo: busca un refugio de seda, se acicala un buen rato y se queda quietecita, colgada de cabeza bajo su propia telita. Con las horas, su abdomen se va inclinando poco a poco, como cuando a alguien se le va cayendo la cabeza en el camión.

Cómo saber si una araña está dormida

El estudio, publicado esta semana en la revista PNAS, lo dirigieron Nadja Geiger y Daniela Rößler, de la Universidad de Bonn, en Alemania. Grabaron a las arañas varios días y noches en recipientes de 12 centímetros, con cámaras infrarrojas para verlas en la oscuridad.

Encontraron dos etapas: una de quietud profunda y otra con episodios cortos en los que se les mueve la retina, les dan tirones y enroscan las patas. En 10 arañas contaron 109 de estos episodios, cada uno de poco más de un minuto.

Para comprobar que no solo estaban descansando, les ponían un sonido fuerte. Dormidas reaccionaban más lento, sobre todo en la fase parecida al REM, y algunas de plano ni se inmutaron.

Sí, también “reponen” el sueño perdido

La prueba más llamativa: durante una noche no las dejaron dormir en paz, metiéndoles moscas de la fruta. La noche siguiente durmieron más tiempo y su sueño tipo REM aumentó casi 80 %: pasó de unos 9 a casi 17 minutos, porque tuvieron más episodios, no episodios más largos. Según las autoras, sería la primera vez que se demuestra este “rebote” de sueño REM en un invertebrado.

¿Entonces las arañas sueñan?

Eso todavía nadie lo sabe. El equipo no midió la actividad del cerebro; todo se basa en observar con mucho detalle el comportamiento. Lo que sí cambia es la idea de que un sueño así requiere un cerebro grande y complejo. Hasta ahora, estados parecidos al REM se habían visto en mamíferos, aves, reptiles y cefalópodos como los pulpos.

Lo que sigue es estudiarlas en libertad, en Queensland y Australia Occidental, y averiguar cómo les afecta la luz artificial de noche. La próxima vez que veas una arañita quieta en una esquina, quizá esté echándose una siesta.

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